#STJ500 | Un mensaje y una espiritualidad por redescubrir

Figuras como Santa Teresa de Jesús son de las pocas que pueden generar alrededor de ella la fascinación de personas sencillas, académicos, investigadores, artistas, creyentes, agnósticos, católicos, personas de otras religiones, directores de cine, feministas, escritores y así, otros perfiles. En ocasión de los 500 años de su nacimiento, Ávila se ha convertido en el foco de atención; aún sin la deseada visita del papa Francisco, los actos programados han contribuido a la afluencia de peregrinos, turistas o curiosos que consideran oportuna la cita. El encuentro europeo de jóvenes (#EEJ2015) y el congreso interuniversitario (#CongresoSantaTeresa2015) son únicamente dos eventos que reflejan la diversidad que se espera en Ávila. Es deseable que entre lo oportuno de la actividad turística, la convivencia festiva y el estudio en profundidad quede espacio para vivir la espiritualidad de STJ.

Me permito compartir algunas reflexiones más sobre STJ.

Gian Lorenzo Bernini y su grupo escultórico Transverberazione di santa Teresa.  Iglesia de Santa María de la Victoria, Roma, Italia. Fotografía: V. M. Pérez.

Gian Lorenzo Bernini y su grupo escultórico Transverberazione di santa Teresa. Iglesia de Santa María de la Victoria, Roma, Italia. Fotografía: V. M. Pérez.

Gian Lorenzo Bernini y su grupo escultórico Transverberazione di santa Teresa refleja metafóricamente la actualidad del testimonio de STJ al hombre posmoderno. Bernini, en su intento de plasmar la fuerza de las palabras de STJ, doblegó la dureza del mármol para crear: movimiento, luz, intensidad, ternura y misticismo. Aunque, siempre es oportuno señalarlo, el significado de la obra, al igual que los escritos de STJ, dependerá de la mentalidad y de la actitud del observador-lector: se puede ir como turista, artista, usuario útil de imágenes que inspiran, persona de fe.

Acercarse a STJ es un camino por descubrir. En alguna forma corresponderá al nivel de espiritualidad, o a las moradas a las cuales cada quien quiera acercarse, para encontrar en la lectura de su obra un mensaje con matices e intensidades diferentes. Transformó, reformó e innovó en su entorno porque era coherente con su fe. Su mensaje, por lo tanto, no es fácil de asumir si no se hace el esfuerzo de ir a la intención de su acción: evangelizar. Acertadamente Christian Tăm, traductor al rumano de los escritos de STJ, indicaba:

El mensaje de santa Teresa no es fácil de entender y aceptar por cualquiera, a cualquier edad. Se necesita un cierto grado de madurez de pensamiento y, por encima de todo, la apropiación ontológica de una relación más o menos personal con Dios. [1]

Pablo VI reconoció la espiritualidad de STJ al indicar que “estamos, sin duda alguna, ante un alma en la que se manifiesta la iniciativa divina extraordinaria”; y, a la cual ella responde y desea expresar a través de su testimonio; y, por escrito:

¿De dónde le venía a Teresa el tesoro de su doctrina? Sin duda alguna, le venía de su inteligencia y de su formación cultural y espiritual, de sus lecturas, de su trato con los grandes maestros de teología y de espiritualidad, de su singular sensibilidad, de su habitual e intensa disciplina ascética, de su meditación contemplativa, en una palabra de su correspondencia a la gracia acogida en su alma, extraordinariamente rica y preparada para la práctica y la experiencia de la oración (Pablo VI). [2]

Extracto del Libro de la vida [3]:

Vi a un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo en forma corporal … , no era grande, sino pequeño, hermo¬so mucho, el rostro tan encendi¬do que parecía de los ángeles muy subidos que parecen todos se abrazan -deben ser de los querubines, que los nombres no me los dicen- Víale en las manos un dardo de oro largo y al fin del hierro que parecía tener un poco de fuego; éste me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas; al sacarle, me parecía las llevaba consigo y que me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor que me hacía dar aquellos quejidos y tan excesiva la suavidad que me pone este gran dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios.

Referencias:

[1] Santa Teresa de Jesús en Rumanía. Entrevista a Christian Tămaș, traductor al rumano de las obras de Santa Teresa, Hipogrifo¸ p. 265.

[2] Homilía completa de Pablo VI en www.vatican.va

[3] Libro de la vida, 29,13.

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