Cuando la calidad está más allá de un ranking

Los ranking son útiles para conocer cuál es la posición que ocupa en un momento determinado un tema, un país o una organización; midiendo varias variables y en un contexto específico de estudio. Son útiles para realizar comparaciones y analizar la evolución de un año a otro año. Ahora bien, «el valor otorgado a los rankings no debe desligarse de cómo se elaboran ni de la métrica utilizada» señalan los autores del informe U-Ranking 2016 sobre las universidades en España, realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Este matiz ha sido ignorado en algunas informaciones al referirse a la Universidad San Jorge como la peor universidad de España, cuando lo correcto es indicar que está en la última posición; sin que ello implique que su docencia e investigación no sea de calidad. Más aún, cuando la investigación realizada no hace mención a este tipo de valoraciones y tampoco es una conclusión de la misma; es una interpretación, desafortunada e infundada, que provoca desinformación en la sociedad.

Invito a leer el informe completo U-Ranking 2016. Explica con claridad la metodología utilizada, los criterios de la investigación y el alcance del mismo, no se limita a plantear un único ranking final (son varios); hay un trabajo de investigación previo y con objetivos precisos alejados de la especulación libre y descontextualizada.

Algunas características a tener en cuenta del estudio. Los datos abarcan de 2008 a 2014. En el curso académico 2014-2015 había en España 83 universidades y se analizan 61; hay 33 universidades privadas y el informe contempla 13, precisando: aquellas de las cuales «se dispone de información suficiente y de la calidad adecuada». La USJ ocupa el cuarto lugar, conjuntamente con otras universidades, en docencia, en el ‘ranking global’ el 11, en investigación el 22 y en innovación y desarrollo tecnológico, el 23. Estos datos corresponden al «U-Ranking de docencia, investigación e innovación y desarrollo tecnológico».

¿Es contradictorio el hecho de que la USJ en el mismo informe, al igual que otras universidades, ocupe diferentes puestos? Para quienes conocen este tipo de informes saben que no es contradictorio y que en este estudio no hay especulaciones con los resultados. La USJ, con únicamente diez años de trayectoria (la variable ‘años de la universidad’ no se incluye en el estudio), ha marcado un hito en la historia reciente de Aragón y en tan poco tiempo sus egresados e investigadores en entornos nacionales e internacionales están comenzando a transferir a la sociedad el esfuerzo realizado por el estudiantado, antiguos alumnos, familias y universidad. Al margen de las opiniones hacia esta institución, favorables o desfavorables y necesarias en una sociedad democrática, hay argumentos objetivos de la calidad docente, de la investigación y del impacto positivo de la USJ en la vida social. Por supuesto, hay indicadores a mejorar. U-Ranking 2016 es un estudio amplio y tendría que ser obligatoriamente leído en su totalidad, entendido y analizado en su contexto.

El informe y sus investigadores han planteado las características de su investigación. El error, intencionado o no, es el análisis de un ranking en el cual se extraen valoraciones infundadas y se trasladan a titulares que no reflejan la realidad.

Artículo publicado originalmente en: Aragón Digital

Víctor Manuel Pérez Martínez
Profesor universitario, Universidad San Jorge

Anuncios